ELLEN BASS
amarla incluso cuando no te da el estómago y todo lo que sostuviste con cariño se deshace como papel quemado en tus manos, tu garganta llena de su sedimento.
Cuando el dolor se sienta al lado tuyo, su calor tropical
espesando el aire, denso como el agua más alto para las branquias que los pulmones, cuando el dolor te pesa como tu propia carne solo que un poco más, una obesidad de dolor, vos pensás ¿cómo puede un cuerpo aguantar esto?
Entonces sostenés la vida como un rostro entre tus palmas, una cara simple, sin una sonrisa encantadora, sin ojos violetas, y decís, sí, te voy a elegir te voy a amar, de nuevo.
Ellen Bass