TOCAR MI DOLOR. SOFIA VILLALONGA.
El enojo es el escudo de mi dolor.
El guardián de lo que más temo.
La defensa ante lo que no quiero ver.
Me enojo con vos porque reconozco que hay peligro de tocar esa herida que llevo tiempo sin mirar.
El enojo es el lenguaje de lo oculto, el límite que mi cuerpo pone ante lo desconocido.
Ante aquello que me hizo poner la barrera en primer lugar.
Si me enojo, no te enojes.
Me estoy defendiendo.
Estoy transgrediendo más de lo que puedo tolerar.
Voy a estar bien.
Solo necesito enojarme un rato. Odiar.
Para ir más allá.
Y ver que en realidad el dolor está empezando a hablar.
Y ese diálogo es mío. Te libero.
Me voy a respirar lo que llevo tiempo sin oxigenar.
No sé cuánto me va a llevar, pero sé que no voy a ser la misma cuando vuelva.
A eso lo llamo sanar.
Mi enojo me hace luchadora, tocar mi dolor me hace sabia.
Sofía Villalonga