Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2024

DULCE MARÍA LOYNAZ. YO NO QUISIERA SER..

Imagen
Yo no quisiera ser más que un estanque verdinegro, tranquilo y hondo: uno de esos estanques que en un rincón obscuro de silencioso parque, se duermen a la sombra tibia y buena de los árboles. ¡Ver mis aguas azules en la aurora, y luego ensangrentarse en la mostruosa herida del ocaso…! Y para siempre estarme impasible, serena, recogida, para ver en mis aguas reflejarse el cielo, el sol, la luna, las estrellas, la luz, la sombra, el vuelo de las aves… ¡Ah el encanto del agua inmóvil, fría! Yo no quisiera ser más que un estanque. Dulce María Loynaz, poeta cubana (1902-1997). Premio Miguel de Cervantes en 1992

CÁNDIDO O EL OPTIMISMO. VOLTAIRE. ANÁLISIS

Imagen
"Cándido, o el optimismo" es una novela satírica escrita por Voltaire y publicada en 1759. La historia sigue las desventuras de Cándido, un joven ingenuo que ha sido criado en el castillo del barón de Thunder-ten-Tronckh en Westfalia, bajo la tutela del filósofo Pangloss, quien le enseña que vive en "el mejor de los mundos posibles" según la filosofía del optimismo leibniziano. La vida de Cándido da un giro cuando es expulsado del castillo por enamorarse de Cunegunda, la hija del barón. A partir de ahí, comienza un viaje que lo lleva a diferentes partes del mundo, enfrentando calamidades, guerras, injusticias, terremotos, y otros desastres, todos los cuales desafían la creencia de Pangloss en que todo sucede por un bien mayor. Voltaire utiliza a Cándido para satirizar la filosofía del optimismo de Leibniz, que sostenía que, dado que Dios es perfecto, el mundo creado por él también debe ser perfecto. A lo largo de la novela, Voltaire presenta un desfile d...

ORACIÓN A DIOS. VOLTAIRE. DIOS Y LA TOLERANCIA.

Imagen
Ya no es por lo tanto a los hombres a los que me dirijo, es a ti, Dios de todos los seres, de todos los mundos y de todos los tiempos: si está permitido a unas débiles criaturas perdidas en la inmensidad e imperceptibles al resto del universo osar pedirte algo, a ti que lo has dado todo, a ti cuyos decretos son tan inmutables como eternos, dígnate mirar con piedad los errores inherentes a nuestra naturaleza; que esos errores no sean causantes de nuestras calamidades. Tú no nos has dado un corazón para que nos odiemos y manos para que nos degollemos; haz que nos ayudemos mutuamente a soportar el fardo de una vida penosa y pasajera; que las pequeñas diferencias entre los vestidos que cubren nuestros débiles cuerpos, entre todos nuestros idiomas insuficientes, entre todas nuestras costumbres ridículas, entre todas nuestras leyes imperfectas, entre todas nuestras opiniones insensatas, entre todas nuestras condiciones tan desproporcionadas a nuestros ojos y tan semejantes ante t...

JORDI SIERRA I FABRA. SI ME PREGUNTAN POR QUE ESCRIBO

Imagen
Y si me preguntas por que escribo: te diría que nací tartamudo, vengo de una familia economicamente pobre, fui hijo único, siempre la pasé solo porque era la burla de los chiquillos de la cuadra. En mi soledad me la pasé leyendo los libros viejos de papá, que él ya había olvidado por falta de tiempo, tenía que alimentar una familia. Estos libros viejos, despedazados me salvaron la vida, me enseñaron a volar, a conocer otros mundos. Así que crecí leyendo y soñando. Mi padre me decía: "hijo mío eres tartamudo,deja de leer tonterías, tienes que estudiar aunque sea un oficio porque más no podrás, si sigues así está sociedad te va ha destrozar". Pero seguí leyendo, porque leer me enseñó que no soy menos que todos, ni mejor ni peor, solo soy diferente. De pronto con 8 añitos me di cuenta de la vida, un auto con un alcohólico al volante mataba a mi único amigo. Así conocí la vida, la vida es una hoja en blanco ahí puedes escribir lo que sea, pero hay reglones que no depe...

FEDERICO GARCIA LORCA. SONETO DE LA DULCE QUEJA.

Imagen
Tengo miedo a perder la maravilla  de tus ojos de estatua y el acento que me pone de noche en la mejilla  la solitaria rosa de tu aliento. Tengo pena de ser en esta orilla  tronco sin ramas, y lo que más siento  es no tener la flor, pulpa o arcilla, para el gusano de mi sufrimiento. Si tú eres el tesoro oculto mío,  si eres mi cruz y mi dolor mojado, si soy el perro de tu señorío. No me dejes perder lo que he ganado  y decora las aguas de tu río  con hojas de mi otoño enajenado

ALBERTO CORTEZ. LA VEJEZ. LETRA

Imagen
Me llegará lentamente y me hallará distraído probablemente dormido sobre un colchón de laureles. Se instalará en el espejo, inevitable y serena y empezará su faena por los primeros bosquejos. Con unas hebras de plata me pintará los cabellos y alguna línea en el cuello que tapará la corbata. Aumentará mi codicia, mis mañas y mis antojos y me dará un par de anteojos para sufrir las noticias. La vejez... está a la vuelta de cualquier esquina, allí, donde uno menos se imagina se nos presenta por primera vez. La vejez... es la más dura de las dictaduras, la grave ceremonia de clausura de lo que fue la juventud alguna vez. Con admirable destreza, como el mejor artesano le irá quitando a mis manos toda su antigua firmeza y asesorando al galeno, me hará prohibir el cigarro porque dirán que el catarro viene ganando terreno. Me inventará un par de excusas para amenguar la impotencia, ""que vale más la experiencia que pretensiones ilusas"", me llegará la bufanda, l...

LA MARIONETA DE JOHNNY WELCH Y EL MOFLES.

"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría más valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan, y ¡cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate! Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el d...